El abismo administrativo

2020 ha sido un año muy duro. Los despachos de gestores administrativos nos hemos visto desbordados durante estos meses. Hemos tramitado ERTE, bajas de actividad, jubilaciones, ayudas… Hemos ofrecido nuestro asesoramiento a autónomos, empresas y particulares.

Ha sido complicado por la proliferación legislativa y el constante cambio de procedimientos. Desde el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo en el que se declaraba el estado de alarma se han dictado 24 reales decretos ley, los cuales normalmente se publicaban los fines de semana en el BOE y las correcciones el lunes o martes de la semana siguiente. Esto nos obligaba a los asesores a trabajar de lunes a domingo para dar el mejor servicio a las empresas que dependían de nosotros. Como anécdota recuerdo un viernes del mes se abril que a las 3 de la mañana estaba presentando las solicitudes colectivas de prestaciones por desempleo de empresas porque durante el día el Registro general electrónico estaba saturado.

Otro problema que nos hemos encontrado es que la ley no es clara dando lugar a múltiples interpretaciones y posibilidades de actuación lo que dificulta el asesoramiento.
Por otra parte, la administración no estaba preparada para esta situación. Organismos como el SEPE no podían tramitar las solicitudes que les llegaban, carecían de medios y personal. Esto ha hecho que prácticamente fuera imposible ponerse en contacto con ellos. A día de hoy las citas presenciales todavía se dan con cuentagotas. Los profesionales en la actualidad no tenemos un canal directo de comunicación con el SEPE. Y al final el perjudicado es el administrado.

Si se hubieran hecho leyes claras, procedimientos sencillos y se hubiera permitido al asesor actuar como nexo entre administración y administrado probablemente no se hubieran dado algunas de las situaciones que nos ha tocado vivir. Lo que es válido en situaciones normales no es igual en situaciones extraordinarias, por ejemplo, para presentar un ERTE por causa de fuerza mayor hay que comunicarlo a tres organismos diferentes (Autoridad Laboral, que en nuestro caso es en la Junta de Andalucía, SEPE y Seguridad Social), en una situación de excepcionalidad se tenían que haber simplificado los trámites y sólo haber tenido que presentar una sola vez, y que las distintas administraciones se hubiesen coordinado. Como asesora de empresas era frustrante el retraso que se produjo en los pagos de las prestaciones por desempleo, era muy normal que los empresarios te preguntasen: ¿has presentado bien los papeles?

Los gestores administrativos junto con otras profesiones liberales somos colaboradores de la administración, hecho que ésta no debe olvidar, porque cuando acudimos a una administración normalmente representamos a un grupo de personas. Es por esta razón que pedimos que se nos facilite el acceso a la misma y se creen cauces que puedan agilizar los trámites.
Todavía queda un largo camino por recorrer hasta alcanzar la ansiada “normalidad” y los gestores administrativos nos ofrecemos a ayudar a la administración en cuanto sea necesario para favorecer a autónomos, empresas y particulares que dependen de nosotros.

Lourdes Molina

Miembro de la Junta de Gobierno del Colegio de Gestores Administrativos

Suscríbete a nuestra newsletter

No te pierdas las últimas novedades del colegio

Área de colegiados

identifícate