Cinco trucos para aligerar la próxima declaración de la renta antes de que termine el año

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De un tiempo a esta parte ha hecho fortuna un disfraz tan sencillo como efectivo para triunfar en las fiestas de Halloween: consiste en enfundarse en dos cartones blancos bien grandes dibujados como un sobre de notificación de la Agencia Tributaria. Pocos avisos provocan semejante vuelco en el corazón. Claro que hay decisiones que pueden aligerar la cita con el fisco si se toman antes de que termine el año y con la mirada puesta en la próxima declaración de la renta. Tanto es así, que los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) calculan que el ahorro puede llegar hasta los 3.425 euros.

Antes de entrar en materia, el asesor malagueño Cristóbal González aboga por diferenciar entre contribuyentes particulares y autónomos o pequeños empresarios a la hora de plantear posibles estrategias para enfilar el pago del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Amortizaciones a la hipoteca de la vivienda habitual (si se compró antes de 2013), aportaciones a los planes de pensiones (que año han cambiado su tributación) o las deducciones por obras encaminadas a mejorar la eficiencia energética de la vivienda son algunas de las pautas planteadas por González, miembro del Colegio Oficial de Gestores Administrativos de Málaga.

1. Deducciones por obras para mejorar la eficiencia energética del hogar. «Si estás pensando en acometer una obra que mejore la eficiencia energética de tu vivienda habitual, hazlo antes de que finalice el año; existe una deducción por acometer este tipo de obras», lanza González. No en vano, con las facturas de la luz y el gas disparadas desde hace meses, muchos contribuyentes se han decidido a realizar obras encaminadas a mejorar la eficiencia energética de sus hogares. De estas deducciones se pueden beneficiar los propietarios o arrendatarios de viviendas habituales, si bien el nuevo certificado energético de la vivienda debe estar emitido antes del 31 de diciembre de este año. Los técnicos de Hacienda recuerdan que hay nuevas deducciones en este apartado:

a)Obras para reducir la demanda de calefacción y refrigeración. «Pueden beneficiarse de esta deducción en 2022 las obras realizadas desde el 6 de octubre de 2021 hasta el 31 de diciembre de 2023», avanzan los técnicos de Hacienda. La inversión destinada a la sustitución de ventanas antiguas por otras con doble acristalamiento o el cambio de una caldera vieja por otra de biomasa puede deducirse «siempre que, tras estas obras, se haya reducido en un 7% la suma de los indicadores de demanda de calefacción y refrigeración». El porcentaje de deducción es del 20% sobre una base máxima de 5.000 euros.

b)Reformas para reducir el consumo de energía no renovable. La instalación de paneles aislantes en las paredes y de aislamiento térmico en los falsos techos o la colocación de sistemas de calefacción y de aire acondicionado por aerotermia son otras actuaciones con incentivos fiscales. «El técnico competente tiene que certificar una reducción del 30% del consumo de energía primaria no renovable o bien una mejora de la calificación energética de la vivienda para obtener una clase energética A o B», recuerdan desde Gestha. La deducción en este caso puede llegar hasta el 40% sobre una base máxima de 7.500 euros.

2. Amortizaciones a la hipoteca de la vivienda habitual. «Si adquirió su vivienda antes de 2013 y disfruta de la deducción por adquisición de vivienda habitual, calcule las cantidades que ha satisfecho durante el año por los préstamos destinados a dicha compra (capital más intereses). Si no llega a los 9.040 euros (el importe máximo que disfruta de deducción fiscal), realice una amortización anticipada antes de fin de año hasta alcanzar dicha cifra. De esta manera maximizará su deducción y podrá reducir su IRPF en el 15% de las cantidades totales satisfechas», detalla Cristóbal González, quien añade: «Al calcular las cantidades que dan derecho a deducción, no olvide incluir las primas anuales satisfechas por los seguros de daños y de vida que el banco le haya obligado a contratar para concederle la hipoteca».

3. Aportaciones al plan de pensiones. «Habitualmente, en los últimos meses del año conviene hacer aportaciones a los planes de pensiones o a los planes de previsión asegurados para lograr un ahorro fiscal en la declaración de la Renta del próximo año», aconsejan los técnicos de Hacienda. Eso sí, desde Gestha matizan que la política económica actual «desincentiva» las aportaciones a planes de previsión individuales y apuesta por los planes de previsión empresariales.

Y ponen datos a ese análisis: «La aportación máxima a los planes individuales ha pasado de 8.000 euros en 2020 a 2.000 euros en 2021, y a 1.500 euros en 2022. No obstante, el límite anterior se puede incrementar en 8.500 euros, cuando dicho aumento provenga de contribuciones empresariales al instrumento de previsión social, o de aportaciones del trabajador al mismo instrumento de previsión social por importe igual o inferior a la contribución empresarial. Se recomienda, pues, aprovechar la recta final del año para hacer aportaciones hasta agotar el límite«.

4. Vender la casa… y comprar otra para neutralizar la tributación de las ganancias. Si ha vendido una casa durante este año, deberá declarar las ganancias de la operación en la próxima declaración de la renta y su tributación oscila entre el 19 y el 26% que entró en vigor el año pasado para ganancias superiores a los 200.000 euros. Claro que si el importe de esa ganancia se destina, total o parcialmente, a la compra de una vivienda habitual, es posible neutralizar este pago de impuestos.

Eso sí, desde Gestha recuerdan que los contribuyentes mayores de 65 años y los grandes dependientes están exentos de tributar por esas ganancias. Lo mismo sucede en estos casos con la transmisión de cualquier otro bien o derecho, hasta un límite de 240.000 euros, «siempre que con el importe total se constituya una renta vitalicia asegurada en un plazo de seis meses».

5. Desgravaciones para donativos a ONG y cuotas de colegios profesionales, partidos políticos y sindicatos. La solidaridad tiene premio en la declaración de la renta. No en vano, se puede deducir hasta el 80% de los donativos a ONG para los primeros 150 euros entregados a la causa, mientras que el resto de la cantidad aportada tendrá una bonificación del 35%. También las cuotas de afiliación a partidos políticos pueden reportar al contribuyente algún beneficio adicional, ya que suponen una deducción del 20%, limitada a una base máxima de 600 euros, como detallan desde Gestha. Además, también pueden deducirse las cuotas destinadas a pagar la inscripción en colegios profesionales (hasta un máximo de 500 euros) y organizaciones sindicales.

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